Como comenté anteriormente la epistemología ayuda a analizar el derecho desde perspectivas diferentes a las clásicas, por lo que cobra interés abordarlo desde puntos de vista diversos y, sobre todo, poco convencionales.
Así mismo es importante señalar que actualmente el estudio del derecho no debe limitarse a una visión exclusivamente positivista, sino que se deben admitir circunstancias sociales, culturales y económicas que, en muchos casos, pueden generar obligaciones ineludibles o actos que influyen en la aplicación y eficacia de las normas jurídicas.
A continuación se intentará explicar algunos conceptos jurídicos a partir de la visión de un deportista, por ejemplo el derecho podría considerarse como un sistema de normas jurídicas, consuetudinarias y sociales de observancia obligatoria o convencional, que regulan la organización y prácticas relacionadas con actividades físicas ejercidas como juego o competición, sujetas a entrenamiento y reglas, así como las relaciones entre los sujetos relacionadas con ellas.
En cuanto al binomio validez-eficacia, el deportista sabe de la existencia de diferentes tipos de normas, cada una de las cuales son validas y eficaces de diferente manera:
1. Normas de derecho público: Van desde la Constitución Mexicana que faculta al Congreso a legislar en materia de deporte hasta, por ejemplo, normas oficiales que establecen la existencia y funcionamiento del Sistema Nacional de Cultura Física y Deporte.
2. Normas de derecho privado: Son las que establecen las condiciones para que personas físicas y/o morales se asocien libremente, con fines de lucro o no, para dirigir, organizar y/o practicar actividades deportivas.
3. Normas de derecho social: Pueden ejemplificar este caso las normas que regulan el deporte profesional en la Ley Federal del Trabajo o el practicado por personas con capacidades diferentes, dentro del Programa Nacional del deporte Paralímpico.
4. Los usos y costumbres deportivos: Crean normas de conducta dentro del ámbito deportivo, tales como la disciplina y la cortesía deportiva.
Es innegable que en el caso de los tres primeros incisos se trata de normas válidas y eficaces debido a que son producto de la actividad legislativa estatal, pero los usos y costumbres lo serán en cuanto a que generan comportamientos considerados como deberes recíprocos, por el consenso general de las personas relacionadas con el deporte.
En resumen, para el deportista las reglas –jurídicas o deportivas- son eficaces en se observen con lealtad y se consigan resultados, cuando esto falta los clubes y federaciones decaen y los participantes (atletas o jugadores) disminuyen su rendimiento, lo que a la postre originará un ajuste de reglas.
Así también, el deporte en su más alto nivel es institucionalizado, sistematizado y reglamentado toda vez que implica integrar una actividad con ciertos principios y orden para su desarrollo, así como para el alcance de sus fines u objetivos.
Las normas deportivas las constituyen básicamente las reglas de cada disciplina (por ejemplo, del futbol, gimnasia o atletismo) y de competencias (torneos locales, internacionales u olímpicos, entre otros) así como los estatutos internos de cada organización deportiva de cualquier nivel (clubes, asociaciones, federaciones, comités, etc).
Sin duda el deportista considera las leyes como normas jurídicas positivizadas. Sin embargo su ámbito lo centra en los estatutos y reglamentos que regulan sus actividades.
Las organizaciones deportivas –permanentes o no- (asociaciones, federaciones, ligas, clubes, equipos etc.) emiten sus reglamentos internos, los cuales son obligatorios para los individuos, dentro de la oficina, vestidor, campo, pista, terreno o lugar de competencia.
Inclusive, en algunos casos, las partes pueden quedar desafiliadas del deporte organizado si someten sus controversias a la justicia común, por lo que deben acudir exclusivamente a sus propias autoridades particulares en la materia.
En cuanto a la persona, está es física o jurídica (privada, pública o social) y está sujeta a derechos y obligaciones, por lo que puede actuar en el ámbito del deporte. Asimismo, pueden relacionarse con el deporte de forma directa o indirecta:
1. Directa: Los deportistas o jugadores, los entrenadores, los dueños de los equipos y dirigentes, así como los jueces o árbitros, así como asociaciones, federaciones, comités o clubes deportivos.
2. Indirecta: Médicos, masajistas, utileros, metodólogos, técnicos, jardineros, personal de mantenimiento a instalaciones, administradores, abogados, instituciones académicas, consorcios mercantiles, empresas de mercadotecnia, telecomunicaciones, publicidad, etc.
Cada persona implicada en el deporte tiene la obligación consiste en seguir las reglas, estatutos y reglamentos observando un comportamiento digno, dar el mejor esfuerzo, comportarse con honestidad.
Por otra parte, el Estado es considerado como una organización política conformada por territorio, población, gobierno y soberanía, que persigue el bien común y que, respecto al deporte, debe generar medios jurídicos, económicos y sociales para impulsar el deporte. En muchos casos los Estados han utilizado al deporte como recurso de propagandístico para promover su ideología y sus logros políticos y sociales.
Finalmente, se puede afirmar que el deporte conlleva una mejora social, material y espiritual de la sociedad que lo practica, permitiendo una justa convivencia entre las personas. Por otra parte, el deportista en muchos aspectos considera que en el campo, pista o cancha los resultados no dependen de la justicia, ya que no siempre obtiene el triunfo el participante que se desempeñó mejor.
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